Biografía: Pandita Ramabai
Pandita Ramabai nació en 1858 en la India, fue una reformadora social, erudita y traductora bíblica. Su padre era un sacerdote brahmán que pertenecía a la casta social más elevada de la India, y quien tras enviudar a los 44 años, se volvió a casar con una niña de apenas 9 años. Esta niña será la madre de Pandita.
Pandita recibió una esmerada educación y sabía de memoria textos religiosos y filosóficos sánscritos. Al realizar un viaje de peregrinación por santuarios y templos vio el sufrimiento de las niñas-viudas, de las mujeres que eran sacrificadas junto a sus maridos muertos, que eran víctimas de un sistema religioso y cultural donde no tenían valor alguno.
Cuando vio morir a sus padres y a su hermana mayor de hambre, las creencias religiosas que le había inculcado su padre, se derrumbaron.
LOS LIBROS APOCRIFOS
El éxito de la enseñanza está condicionado por los métodos de enseñanza que usamos. Puede haber enseñanza sin el uso de buenos métodos pero éstos hacen posible el máximo aprendizaje. Estos recursos de la enseñanza estimulan el interés del alumno, así como Cristo lo hizo. Piense en la edad e intereses del alumno al considerar la métodología a usarse. Pueden combinarse varios métodos también. El alumno aprende mejor cuando en la enseñanza se apela a los cinco sentidos.
¡Oh! Mujer cristiana cuan hermosas recompensas te esperan en la gloria. Eres un lirio del alba donde el rocío de la gracia divina brilla como cristalinas diademas y eres la tenue brisa que refresca el mustio camino de este mundo.
Vivimos en tiempos donde todo es muy acelerado, la globalización, celulares, televisión, Internet, etc. Nos invitan al famoso: llame ya, adelgace ya. Creo que éstas corrientes tal vez han ingresado en nuestras iglesias buscando cierta celeridad en distintos procesos que a veces desemboca en “ministre ya”, olvidando la esencia de cada actividad.
Todos nosotros comunicamos algo con lo que somos. No sólo con lo que decimos, sino con todo lo que somos. Los comunicólogos dicen: «Es imposible no comunicar». Tú comunicas un mensaje con tus gestos, tus actitudes, y, especialmente, con tu vestuario. Y es este un mensaje tan fuerte, que puede acallar lo que tú dices con la boca.
Conforme el ministerio o la iglesia crecen sus líderes deben esforzarse más por ser accesibles y personales. Conforme las tareas se multiplican es fácil volverse menos enfocando en la gente y más en los proyectos. Pronto la gente empezará a formarse una imagen de nosotros muy parecida a la que alguna gente tiene de Dios en el Viejo Testamento – inaccesible, e impersonal.
Si ha seguido esta serie de artículos, habrá visto que el Orden Divino en la alabanza y la adoración a Dios está prefigurado en el Antiguo Testamento en el Altar del Incienso del Tabernáculo y que nos exige santidad en sus tres elementos ministeriales: 1) el incienso (correspondiente a la letra de nuestra alabanza que siempre debe estar acorde con la Palabra de Dios); 2) el fuego (la música, que debe ser espiritual); 3) el sacerdote (el intérprete o el adorador que debe tener un corazón correcto). Dios no acepta incienso, fuego ni sacerdote extraños, lo que significa que hay una letra correcta, una música correcta y un adorador correcto que al Señor le agrada (al final del artículo están las ligas a los artículos anteriores de esta serie).
1º de Samuel 17:49 – David tomó de allí una piedra, y la tiró con la honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente y cayó, sobre su rostro en tierra.