Daniel Diaz Nauto

Comunicador por vocación y director general de la red PyG.

¿Te gustaría ser editor o colaborador de este portal?

Por Daniel Diaz Nauto - on oct 17th 2010 - 3 Comments

Queremos invitarte a ser parte de nuestro equipo de colaboradores de contenidos. No importa donde te encuentres, sólo nos importa que estés dispuesto a aventurarte en este mundo de medios digitales cristianos. Si te interesa o conoces a alguien que cumpla con el perfil que buscamos, avísale.

Qué necesitamos: (más…)

¿De quién es la culpa?

Por Daniel Diaz Nauto - on mar 30th 2010 - 2 Comments

Por años hemos escuchado solo un lado del carácter de Dios, y nos han repetido hasta el cansancio, que es bueno, y es amor, pero el lado que hemos desconocido, o que no nos gusta reconocer es que ÉL también es Juez y fuego consumidor.

Cuando miles de preguntas vienen a nuestra mente, y nos cuestionamos ¿por qué él tiene dinero y yo no?, ¿por que Dios permitió esto? muchas veces para responder estas preguntas no hay que filosofar demasiado sino pensar racionalmente, hay gente que estudia mucho se esfuerza y está donde está porque se lo merece, o quizás recibió una herencia, o tiene familia acomodada, en estos casos hay miles de variantes. (más…)

La historia del Brooklyn Tabernacle Choir, el coro que no hace diferencia social.

Por Daniel Diaz Nauto - on ene 15th 2010 - 4 Comments

El Coro del Tabernáculo de Brooklyn (Brooklyn Tabernacle Choir) es dirigido por Carol Cymbala, la esposa del Pastor Jim Cymbala y la hija del fundador de iglesia, el Reverendo Clair Hutchins. Aunque el Coro sea compuesto de miembros de iglesia vocalmente inexpertos, esto ha sido para presentar el cristianismo en todo el mundo. (más…)

Feliz Año Nuevo 2010

Por Daniel Diaz Nauto - on ene 1st 2010 - 1 Comment

Hemos despedido el 2009, donde la alegría estuvo presente junto a matices de dificultades. Pero este nuevo año 2010 que comienza, queremos desearles a todos ustedes las más ricas bendiciones y muchos éxitos de parte de Dios, es el deseo del equipo de Poderygloria.com.

Nuestro deseo es seguir entregando los mejores contenidos cristianos para tí. Se viene un año con muchas sorpresas y deseamos pronto compartirlas con ustedes.

Éxitos en el nuevo año, un fuerte abrazo y un saludo a los suyos. Dios les bendiga!

Les desea,

Equipo PoderyGloria.com

Todavía amo a mi ex-novio

Por Daniel Diaz Nauto - on abr 9th 2008 - 2 Comments

Antes de casarme estuve de novia con un muchacho que era toda mi vida, pero por oposición de mi familia tuve que casarme con el que actualmente es mi esposo.

Tengo treinta años, doce de casada y dos hijos. No amo a mi esposo, pero nunca se lo he hecho notar. El es muy celoso, pero como no lo quiero, he decidido no reclamarle nada.

Yo sigo amando a mi ex-novio, que se encuentra en el exterior. Cuando se fue, me pidió que me fuera con él, incluso con mis hijos. Pero soy muy cobarde y no quise hacerlo.

Quisiera olvidarlo pero no puedo, siempre está en mi pensamiento. A veces me pongo a llorar porque no hice nada por salvar mi amor; ese amor que no he conocido todavía y que seguro no he de conocer.

Hasta me he enfermado del corazón. Estoy convencida de que sin amor la vida no tiene sentido. Ayúdeme por favor.

RESPUESTA

Sus padres cometieron un error, pero eso ya quedó en el pasado.

Señora, con recordar a su ex-novio no resuelve sus problemas actuales. Al poner su atención en su ex-novio, usted paraliza su vida, su voluntad y cualquier posibilidad de encontrar amor y paz. Usted tiene que madurar, analizando toda la situación en forma imparcial.

Recordar a su ex-novio es un sueño irresponsable que está arruinando su vida, la de su esposo y de sus hijos; es precisamente lo que la está alejando a usted más y más de su marido. Por fijar su atención en él, ni siquiera se ha dado cuenta de las cualidades de su marido.

Un hogar sin amor, confianza, armonía y familiaridad deja de llamarse hogar y sus hijos se convierten en las mayores víctimas de su obstinación.

¿Por qué vivir en la desilusión y la amargura, cuando puede proyectar su mente y voluntad a una vida optimista y armoniosa, haciéndose buena amiga de su esposo, tratando de descubrir sus sentimientos, sus planes, sus ideales?

Su actitud ha sido una constante acusación para con su esposo, y lógicamente él tiene que reaccionar con celos.

Recordar a su ex-novio es, además, infidelidad de corazón. Jesús dijo:

“Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo, que cualquiera que mira a una persona del sexo opuesto para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” (San Mateo capítulo 5).

Me duele decírselo, señora, pero este soñar con su ex-novio, de acuerdo con Dios, es adulterio en su corazón. Pero usted puede llegar a conocer el verdadero amor. Primeramente, deben perdonarse mutuamente. La Biblia, que es el mejor consejero siquiátrico de todo el mundo, porque proviene de nuestro Creador quien nos conoce a fondo, dice:

“Soportándose unos a otros y perdonándose unos a otros, si alguno tuviere queja contra el otro. De la manera que Cristo los perdonó, así también háganlo ustedes” (Colosenses capítulo 3).

Y la clave para encontrar el verdadero amor comienza al conocer a Cristo como nuestro Salvador personal. El es el único que puede lavar nuestra mente de todo lo negativo, llenándonos de amor y esperanza. En Romanos capítulo 5, dice:

“El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado”.

Ponga su vida en las manos de Cristo, y luego hable sinceramente con su esposo; explíquele su deseo de comenzar otra vez. Si así lo hacen, su hogar será renovado con Cristo como centro de la familia.

El hogar perfecto ante los ojos de Dios, es aquel donde se cumplen las palabras de 1a. Corintios capítulo 11:

“Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo”.

Luis Palau

Mi Novio está por Divorciarse

Por Daniel Diaz Nauto - on abr 9th 2008 - No Comments

Mi novio está por divorciarse de su esposa para casarse conmigo. Yo sé que no está bien ante los ojos de Dios, pero mi novio me dice que entonces porqué Dios permitió que nos conociéramos y nos enamoremos. ¿Qué me aconseja?

En primer lugar, le voy a contestar, señorita, diciéndole que “su novio” ya tiene la responsabilidad legal de una familia ante la ley de su país, y también ante la ley de Dios.

En segundo lugar, los argumentos que este hombre utiliza para convencerla a usted que se case con él demuestran su enorme inmadurez. Cuando un hombre, ya casado y con hijos, le pregunta a una joven “por qué Dios permitió conocernos y enamorarnos”, demuestra que de corazón es un niño, y usted, aunque él hubiera sido soltero todavía, jamás debiera pensar en casarse con un hombre tan inmaduro como él.

En tercer lugar, lo que usted debe hacer señorita, es terminar totalmente con este hombre, aunque le duela mucho. Siendo que usted me ha hecho la pregunta, yo le hago la demanda en el nombre de la esposa de este hombre, en el nombre de la sociedad y en el nombre de Dios, que usted termine con él.

Usted lo llama “mi novio”. ¿Cómo le dice “novio” a un hombre que está casado, atrayéndolo y provocando el divorcio de su esposa? Esto es un pecado de parte tanto suya como de él. Es algo despreciable y pecaminoso cuando una mujer hace sus vueltitas y miradas y sabiendo que el hombre es casado persiste en la amistad con él.

En cuarto lugar, señorita, le tengo que decir que Dios tiene un hombre para usted; un hombre que concuerda perfectamente con su necesidad. La Biblia dice en el libro de Proverbios capítulo 3:

“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y El enderezará tus veredas”.

En el Salmo 32 Dios dice:

“Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos. No seas como el caballo, como el mulo, sin entendimiento”.

Y en último lugar, señorita, si usted es cristiana, es decir que ha recibido a Cristo en su corazón como Salvador personal, debe saber que casarse con unincrédulo es pecado. La Biblia dice:

“No os juntéis en yugo desigual con los incrédulos” (2 Corintios capítulo6). Así que, rompa con este “noviazgo”. Pida perdón a Dios. Pídale perdón aeste hombre y dígale que regrese con su mujer y que sea un marido fiel.

Confrontando el dolor familiar

Por Daniel Diaz Nauto - on abr 7th 2008 - No Comments

Para algunos, la palabra familia trae pensamientos de rechazo, desencanto, abandono, dolor o abuso; una lluvia de emociones negativas. Para algunos es un álbum familiar lleno de recuerdos alegres y rostros sonrientes de la niñez; un padre, una madre y los hermanos, al igual que los tíos, tías y primos, disfrutando tiempos especiales juntos.

Para otros, la palabra familia trae pensamientos de rechazo, desencanto, abandono, dolor o abuso; una lluvia de emociones negativas. Pero ya sea bueno, malo o indiferente, tu familia es posiblemente la principal influencia que moldea el tipo de persona que tú eres.

Nosotros encontramos uno de nuestros mayores gozos en las relaciones familiares. En tiempo de dolor o pérdida, su apoyo amoroso provee fuerza y consuelo. Pero, trae consigo, una de las pruebas más profundas que podamos experimentar en cuanto a crisis con nuestros familiares, o en cuanto a conflictos dentro de la familia.

El trato de Dios con la humanidad parece estar siempre dentro del contexto de la familia. Él envió a Jesús a la tierra para convertirse en uno de nosotros y experimentar el sufrimiento, para que nosotros pudiéramos tener la oportunidad de reconciliarnos con nuestro Padre Celestial.
“Pues en cuanto Él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados” (He.2:18).

Aprendiendo a confiar en Dios
“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo, y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. Porque yo soy el Señor tu Dios…” (Is.43:2-3)“-Señor, estaré agradecida por lo que me des, pero me encantaría tener una niña– oró Myrna mientras esperaba el nacimiento de su segundo hijo.

A medida que continuaba orando a través del embarazo, ella sintió un día que Dios le habló: “Este bebé será una respuesta a tu oración”. Ella interpretó que tendría una hija saludable, justo como lo había deseado. No tenía idea del sufrimiento que le esperaba.

Melinda nació con un peso normal y buen color, y no hubo dificultades en el parto. Pero Myrna y su esposo Charles, vieron a su hermosa y pequeña bebé por poco tiempo, luego los dejaron esperando en el salón de parto durante seis horas. Cuando Myrna le pidió a las enfermeras que le trajeran el bebé, recibió respuestas evasivas que la dejaron dudando en cuanto a lo que había sucedido.

Al fin un médico entró y le explicó que veinte minutos después del parto, Melinda había dejado de respirar. Una enfermera, de casualidad, notó que el bebé se estaba tornando azul y tomó acción inmediata para hacerla volver a respirar de nuevo.

Debido a que el bebé había tenido una convulsión, ellos supieron que había ocurrido algún grado de daño cerebral durante aquellos pocos segundos y tendría que quedarse en cuidados intensivos para observación y tratamiento.

Myrna apenas podía creer que el médico se estaba refiriendo a su bebé, que se había visto tan normal y saludable al nacer. Ella y Charles comenzaron de inmediato a clamar a Dios por la sanidad de su bebé. Después de dos semanas, el médico le dio el alta a Melinda con el siguiente diagnóstico: Caso leve de parálisis cerebral con tendencia epiléptica.

Myrna nos contó que una enfermera vino a enseñarle cómo administrar el medicamento bajo un horario muy estricto para prevenir que Melinda tuviera más convulsiones. Con temor de que fuera a dejar de respirar de nuevo, Myrna quedó despierta las primeras dos noches para vigilarla, y no podía hablar con nadie sin dejar de llorar.

La tercera noche Charles finalmente dijo: “Querida, tendremos simplemente que confiar en Dios para el cuidado de Melinda”. La oración se convirtió en el centro de su vida, mientras se volvía hacia Dios para que le ayudara a cuidar a su bebé.

Por causa de que su lado izquierdo fue afectado por el daño cerebral, Melinda necesitaba aparatos en los pies para aprender a caminar. En respuesta a la oración, Myrna encontró una institución preescolar judía para niños minusválidos. A la edad de tres años, Melinda estaba caminando. Entonces vino el reto de en qué colegio matricularla.

Tuvo que ser examinada minuciosamente antes de ser aceptada en la escuela pública. Sus padres oraron para que pudiera pasar los exámenes y ella pudo aprobar cada uno de ellos.

Melinda tiene ahora doce años. Está en séptimo año y nunca ha tenido que repetir un grado. Cuando su mamá le dice que ella siempre tiene la opción de asistir a una educación especial para hacerle las cosas más fáciles, ella dice: “No mami, yo deseo tratar un poco más”.

Reflexionando en su caminar con el Señor, Myrna se dio cuenta que estos difíciles años han fortalecido en gran manera su vida de oración y aumentado su fe. “Cuando yo acepté al Señor antes de casarme, recuerdo haberle pedido al Señor que me hiciera una mujer de gran fe nos dijo. No tenía idea lo que sería necesario sufrir para que esa oración fuese contestada. Deseo gritar desde los terrados, dándole gracias al Señor, por todo lo que Él ha hecho”.

¿Cuál es Su Motivación Para el Trabajo?

Por Daniel Diaz Nauto - on abr 7th 2008 - No Comments

El despertador toca, usted se soba los ojos para quitar la somnolencia de su cerebro. Preparado o no, está presto a iniciar otro día de trabajo.

En esos rápidos momentos que preceden a su salida de la cama, ¿qué lo motiva? ¿Qué factor o factores le dan energía para enfrentar las oportunidades y los desafíos del día?

¿Será ganar dinero, cerrar una gran venta con un cliente importante y recibir una buena comisión o dar un enorme paso rumbo a la conquista del tan soñado ascenso? ¿Será el cumplimiento de una meta grandiosa que ha exigido lo máximo de su atención y energía en las últimas semanas? o ¿Tener el reconocimiento de su empresa por su arduo trabajo y su diligencia, ser valorado por sus superiores y compañeros de trabajo?

En su libro “Leadership is an Art” (El Liderazgo es un Arte), el ejecutivo Max DePree, a partir de su propia experiencia, examina el impacto de un buen liderazgo – y de aquel que no es tan bueno – en el mundo de los negocios.

Con relación a la motivación personal en el trabajo él escribe: “Metas y recompensas son solo partes diferentes de la actividad humana. Cuando las recompensas se tornan nuestra meta, estamos empeñados solo en alcanzar parte de nuestro trabajo”.

Al leer esta afirmación es posible que usted esté rascándose la cabeza y preguntándose: “¿Qué quiere decir con eso: si las recompensas se transforman en metas, estamos buscando solo parte nuestro trabajo? ¿No es éste el propósito del trabajo – recibir el pago y alcanzar realizaciones dignas de reconocimiento? Si entendemos correctamente a DePree, su respuesta a eso es un enfático “no”.

Él no está sugiriendo que metas y recompensas no sean partes válidas del trabajo, sino que inclusive cuando las metas permanecen distantes y no hay recompensa o reconocimiento significativos a la vista, el trabajo todavía tiene valor intrínseco para nosotros mismos y para otras personas.

En busca de una perspectiva desafiadora sobre el trabajo, y por qué lo desempeñamos, vamos a consultar una fuente no común: ¡La Biblia!

. El trabajo es una institución divina. En el relato de la creación, Dios ordenó a los primeros seres humanos: “…Fructificad y multiplicad, y henchid la tierra, y sojuzgadla…He aquí que os he dado toda hierba que da simiente, que está sobre la faz de toda la tierra; y todo árbol en que hay fruto de árbol que da simiente, seros ha para comer” (Génesis 1:28-29).

. El trabajo refleja el carácter y la naturaleza de Dios. El primer capítulo de Génesis relata todo lo que Dios hizo y el segundo comienza afirmando: “Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho. Y bendijo Dios al día séptimo, y santificó, porque en él reposó de toda su obra que había Dios creado y hecho.” (Génesis 2:2-3)

. El trabajo debe tener un enfoque divino. Si creemos que Dios nos dio talentos y habilidades únicas, dándonos también un lugar específico donde utilizarlos, debemos esforzarnos para usarlos de una manera que lo honremos y agrademos. “Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no a los hombres” (Colosenses 3:23).

. El trabajo disminuye nuestra dependencia de otros. En la vida nos necesitamos unos a otros. Y la mayoría de nosotros admite que necesita de Dios. Pero a través del trabajo encontramos realización, dignidad y medios para suplir nuestras necesidades cotidianas. “Y que procuréis tener quietud, y hacer vuestros negocios, y obréis de vuestras manos de la manera que os hemos mandado…y no necesitéis de nada. (I Tesalonicenses 4:11-12).

. El trabajo es responsabilidad de todos. Alguien dijo: “Amo el trabajo; ¡podría quedarme mirando a las personas trabajar el día entero!” Pero nadie está libre de la responsabilidad – y del privilegio – de trabajar, sirviéndose a sí mismo y a otros. “Porque aun estando con vosotros, os denunciábamos esto: Que si alguno no quisiere trabajar, tampoco coma.” (II Tesalonicenses 3:10).

Claves para estudiar la Biblia

Por Daniel Diaz Nauto - on abr 2nd 2008 - No Comments

El éxito de su vida como cristiano depende de cuánto de la Palabra (la Biblia) ponga dentro de sí en forma regular y de lo obediente a ella que usted sea.

1. La Biblia fue escrita para la gente

1. 12 Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre. 13 Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre. 14 Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno (1 Juan 2:12–14)

1. “Hijitos” = nuevos creyentes

2. “Jóvenes” = creyentes que han crecido en la fe lo suficiente como para ya no ser derrotados por el pecado y la tentación

3. “Padres” = creyentes maduros

2. Este pasaje nos muestra que aun los nuevos cristianos pueden comprender la Biblia

3. Habrá cosas que no comprenderá, pero es mucho más lo que usted puede comprender de la Biblia que lo que no puede comprender

2. El éxito de su vida como cristiano depende de cuánto de la Palabra (la Biblia) ponga dentro de sí en forma regular y de lo obediente a ella que usted sea

1. Jesús nos dio la fórmula del éxito cuando, en dijo en Juan 13:17: “Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis”

1. También se encuentra en Josué 1:8 “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”

2. “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos” (Santiago 1:22)

2. El éxito es, entonces, resultado de conocer y hacer la voluntad de Dios tal como la ha revelado en la Biblia

3. Una de las decisiones más productivas que puede tomar es la de leer su Biblia todos los días

1. El hacer esto ha sido decisivo en las vidas de muchos cristianos

2. A excepción de una incapacidad física, nada debería impedir haga esto

3. Puede que no sea muy interesante o que los resultados no sean muy alentadores al principio; pero si lo sigue haciendo fielmente, pronto verá los resultados en su conocimiento de la Biblia y su efecto sobre su vida

4. Sin embargo, tan sólo abrir su Biblia y leerla no va a darle el conocimiento que necesita o desea

1. En ocasiones, usted necesita releer un versículo una y otra vez antes de hallar su significado para su vida

2. 2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. 3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará (Salmos 1:2,3)

3. En Josué 1:8, el versículo que leímos hace un momento, vemos que el éxito viene al meditar la Palabra de día y de noche

1. Entonces, bendito y exitoso es aquel que medita en la Palabra de día y de noche

2. Dar un rápido vistazo a versículos y aun capítulos no es meditar

4. Meditar significa pensar acerca de algo de manera profunda y continua

4. Para ser un siervo y un vaso de Dios en forma eficaz, no sólo debe leer la Biblia a diario, sino que debe, además, estudiar la Biblia por sí mismo

1. Es sabio que asista a los servicios de su iglesia y a las reuniones donde se enseñe la Palabra de Dios tan frecuentemente como sea posible

2. Es bueno aprender de otros la revelación que Dios les ha dado a ellos

3. Pero si nunca estudia la Palabra por sí mismo no obtendrá las revelaciones personales de la Palabra que Dios quiere darle

4. Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos (Jeremías 15:16)

1. No hay nada que sea más importante al comer el alimento natural que masticar la comida

2. Masticar la comida hace que sea fácil digerirla

3. Es igual con el alimento espiritual

4. No permita que nadie mastique su alimento espiritual por usted

5. Usted puede volverse experto en casi cualquier cosa dedicándole 15 minutos al día, si es que lo hace durante el tiempo suficiente

1. Si lee la Biblia 15 minutos al día y la estudia 15 minutos al día, fielmente, durante tres años, usted puede:

1. Leer toda la Biblia

2. Leer libros clave de la Biblia varias veces

3. Adquirir conocimiento de principios, promesas y mandamientos importantes de la Biblia

4. Estudiar a profundidad los capítulos más importantes de la Biblia

5. Aprender varios versículos clave

6. Adquirir un conocimiento práctico de toda la Biblia

7. Formarse un hábito de estudio bíblico

6. Este curso ha sido diseñado para formar tal hábito en su vida

1. Yo solamente puedo ayudarlo a comenzar con los hábitos correctos y las formas de estudiar la Biblia

2. Dependerá de usted el continuar aplicando estos principios después que termine este curso

7. En este curso usted aprenderá

1. Cómo se originó y por qué existe la Biblia

2. Claves para leer la Biblia

3. Cómo Llevar un Diario Espiritual

4. Herramientas Útiles para el Estudio de la Biblia

5. Cómo hacer todos los tipos básicos de estudio de la Biblia:

1. Cómo hacer un estudio de un libro de la Biblia

2. Cómo analizar un capítulo de la Biblia

3. Cómo hacer un estudio temático

4. Cómo hacer el análisis de un personaje

5. Cómo hacer el estudio de una palabra

Orando por la economía del hogar

Por Daniel Diaz Nauto - on abr 2nd 2008 - No Comments

¿Es dadivoso o miserable? ¿Agradecido o envidia a los demás? ¿El dinero es una bendición o una maldición? ¿Es sabio o descuidado con lo que tiene? ¿Está de acuerdo contigo en cómo debe gastarse el dinero, o tu matrimonio presenta problemas financieros?Nada pone más presión en un matrimonio que la responsabilidad financiera, falta de dinero o grandes deudas.

Solo cuando reconocemos que todo lo que tenemos proviene de Dios y busquemos hacerlo Señor en todo, es que podemos evitar los problemas que el dinero, o la falta del mismo, nos trae.

Aunque mi esposo siempre nos ha dado buena vida, la naturaleza de su negocio es abundancia o escasez de acuerdo a cuándo entra el dinero y cuánto. Un año hubo una recesión en el negocio de la música y todo el mundo lo sintió. Incluso las compañías que eran dueñas de la nuestra retuvieron pagos debido a su falta de efectivo. Fue un momento aterrador, pero hubiera sido mucho peor si no hubiésemos tenido la fe en el Señor y dedicado nuestras finanzas a Él.

Nuestra confianza vino en saber que habíamos obedecido a Dios en diezmar de nuestro dinero a la iglesia. “Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto, dice el Señor Todopoderoso, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde” (Malaquías 3:10).

Nosotros también habíamos sido fieles en dar a los pobres y aquellos en necesidad. “Dichoso el que piensa en el débil; el Señor lo librará en el día de la desgracia. El Señor lo protegerá y lo mantendrá con vida; lo hará dichoso en la tierra y no lo entregará al capricho de sus adversarios” (Salmo 41:1,2). Nosotros también sabíamos que la Biblia promete que aquellos “…que buscan al Señor nada les falta” (Salmo 34:10). Por supuesto, nosotros estábamos buscando del Señor y creímos que al buscar de Dios como nuestro proveedor y vivir en obediencia a sus caminos, Él nos proveería y tendríamos todo lo que necesitáramos. Él lo hizo y nosotros lo hacemos.

Muchos problemas de dinero se pueden resolver al poner todas las finanzas bajo la cubierta de Dios y hacer lo que Él dice que debemos hacer con el mismo. Esto significa, dar cuando Él dice que demos. Cuando tú lo haces, Dios promete librarte, protegerte, bendecirte, sanarte, y mantenerte con vida.

Cuando no lo haces, vas a experimentar la misma desolación que experimentan los pobres. “Quien cierra sus oídos al clamor del pobre, llorará también sin que nadie le responda” (Proverbios 21:13). El no dar, corta tus habilidades para disfrutar lo que tienes y te lleva a toda una vida de dificultades. Puedo asegurarte que hay personas pudientes que no dan.

Pero si revisaras de cerca sus vidas, descubrirías que están perdiéndose muchas de las bendiciones del Señor. Las bendiciones de buena salud, protección, amor, paz, y satisfacción de continuo les evaden, y no saben el por qué. Ellos tienen riquezas pero pierden la habilidad de disfrutarla, todo porque no saben que la clave para la vida es conocer al Señor y vivir a su manera. Esto significa dar tiempo, energía, amor, talento y finanzas de acuerdo a sus instrucciones.

Ora para que tu esposo entienda esta clave para la vida y comprenda la voluntad de Dios para sus finanzas, y se convierta en una persona dadivosa que está contenta con vivir de acuerdo a sus medios y no está siempre luchando por tener más. No estoy diciendo que nunca debe tratar de aumentar sus ganancias, todo lo contrario. El hombre se merece ganar lo que valga su trabajo y su esposa debe orar para que así sea. No debiera aceptarse como estilo de vida el trabajo agotador y monótono que lleva a una pobreza extrema que trae amargura, angustia, enfermedades y envidia.

De todas formas ora para que el depósito de bendiciones se derrame sobre él, pero ora para que todo ello proceda de la mano de Dios. “La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse” (Proverbios 10:22). Puede que no sea posible el usar las oraciones para evitar todo problema financiero, porque Dios en ocasiones usa las finanzas para llamar nuestra atención y enseñarnos cosas. Pero tus oraciones con seguridad ayudarán a proteger a tu esposo de luchas y pérdidas innecesarias.

El deseo de Dios es bendecir a aquellos que tienen corazones obedientes, agradecidos y dadivosos, cuyo verdadero tesoro está en el Señor. “Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón” (Mateo 6:21). Dios desea que tu esposo encuentre su tesoro en Él, no en sus finanzas.

Oración
Señor, te entrego nuestras finanzas. Te ruego que estés en control de ellas y que las uses para tus propósitos. Que ambos seamos buenos administradores de todo lo que tú nos has dado, y que estemos completamente de acuerdo en cómo debe gastarse. Oro para que aprendamos a vivir libres de la opresión de las deudas. Donde no hemos sido sabios, trae restauración y danos dirección. Muéstrame cómo puedo ayudar a aumentar nuestras finanzas y no a disminuirlas neciamente. Ayúdanos a recordar que todo lo que tenemos te pertenece, y a ser agradecidos por ello.

Tomado con permiso del libro: El poder de la esposa que ora
Autor: Stormie Omartian
Editorial: UNILIT

El dinero no hace la felicidad, pero…

Por Daniel Diaz Nauto - on abr 2nd 2008 - No Comments

El orador se detuvo en una pausa que flotó en el escenario provocando que su audiencia lo mire con atención. Luego, con una voz pausada, serena, casi íntima comenzó el cierre de su idea frente a un público en expectativa: Recuerdo la vez que un pastor vino a mi consultorio financiero.

Quería que le ayudáramos. Su salario era tan bajo que había perdido su casa y estaba al borde de la bancarrota. Tenía tantas deudas encima que no podía ni siquiera alimentar a su familia.” Hizo una pausa más, y entonces agregó: “¿Qué quieren que les diga? Yo no creo que Dios quiera que Sus hijos vivan en esta pobreza.” Y entonces, con una chispa de picardía que pasó desde sus ojos a su voz comentó: “Es cierto que el dinero no hace la felicidad, ¡pero ayuda!” A lo que todos nosotros asentimos con aplausos, silvidos y risas.

Mientras la conferencia económica continuaba, yo escribí en un pequeño papelito: “Dios, dinero, felicidad”. Una interesante trilogía. Sin embargo, había algo en la propuesta que no tenía sentido, que no encajaba bien. Decidí entonces que alguna vez iba a escribir algo con respecto al tema.

¿Será que Dios nos quiere ricos o nos quiere pobres?
Yo creo que Dios nos quiere ricos… y también nos quiere pobres. La Biblia nos dice claramente que Dios tiene un plan para nuestras vidas. Un plan de paz y no de mal. Un plan que incluye un bienestar especial para cada uno de nosotros (Juan 10:10; 14:27; 16:33).

En Deuteronomio 28 Dios hace una serie de promesas de prosperidad económica a Su pueblo si ellos están dispuestos a obedecerle. El Salmo 1 expresa claramente que el hombre íntegro es un hombre bajo la bendición de Dios y que todo lo que hace ha de prosperar. En Jeremías 29:11 Dios le dice al pueblo de Israel: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros… pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”.

Abraham era un hombre decididamente rico. También lo eran Isaac y Jacob. José fue uno de los hombres más ricos e influyentes de la antiguedad, lo mismo que Moisés, Salomón y la reina Ester. Otros personajes económicamente establecidos fueron Nehemías, Daniel (profundamente respetado aún en estos días en muchas naciones orientales), Mateo, Zaqueo, Nicodemo, Teófilo, Filemón y muchos otros más tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.

Sin embargo, afirmar que los planes de Dios para nuestra vida pasan con certeza por el ámbito del éxito económico es, por un lado, ignorar las Escrituras y, por el otro, caer víctimas de uno de los sistemas de pensamiento del mundo de hoy. El apóstol Pablo en Romanos 12:2 nos advierte claramente de que no debemos “tomar la forma” de la sociedad que nos rodea, sino que debemos transformar nuestra visión del mundo cambiando la manera en la que pensamos.

El creer que Dios siempre quiere que seamos ricos significa haber caído en la trampa de una filosofía no-cristiana que ha ganado una increíble popularidad desde el final de la guerra fría: la filosofía del materialismo.

Es cierto que Job fue un hombre rico. Pero también por un tiempo fue pobre. Es cierto que Jacob fue un empleador de muchos siervos, pero también fue empleado de su suegro. Es cierto que Moisés se crió en la casa de Faraón, pero también fue pastor de ovejas por 40 años. Es cierto que José y Daniel fueron hombres ricos e influyentes, pero también fueron pobres y esclavos en su época.

Si alguno de los “maestros económicos” que viajan por latinoamérica en estos días hubieran visto a José ser encerrado en lo profundo del calabozo de Faraón, probablemente hubieran meneado la cabeza y hubieran dicho que José era, de seguro, un “perdedor”. Además, hubieran concluído que, seguramente, se encontraba allí por algún pecado cometido (después de todo, “cuando el río suena, agua trae” ¿no?), y hubieran enseñado a sus seguidores que la voluntad de Dios no era que José estuviera viviendo tan pobre y tan miserable.

Sin embargo esa conclusión se opone diametralmente a la de las Sagradas Escrituras, que, en Génesis 45:5-8, nos enseñan que la miseria de José y todos sus sufrimientos ¡eran parte del plan de Dios para su vida! Lo mismo ocurrió con Job (que nunca se enteró por qué le pasó lo que lo pasó), con Mardoqueo, con Daniel, con Jacob, con Moisés. Hombres que, en algún momento de sus vidas, tuvieron que pasar por la pobreza, la persecución y la miseria para cumplir con lo que Dios les tenía preparado.

Por otro lado, puede que Dios no sólo llame a alguien a pasar por la pobreza para vivir en la riqueza, pero también puede ser que llame a alguien que está viviendo en la riqueza a dejar su situación de holgura económica para vivir en la pobreza. Ese es el caso de Moisés, que tuvo que dejar los lujos del palacio de Faraón para guiar al pueblo de Israel a través del desierto; o el caso de Nehemías, que dejó la corte de Artajerjes para reconstruir la ciudad de Jerusalén.

En el Nuevo Testamento encontramos a un “jóven rico” al que Jesucristo le pide que deje todas sus posesiones económicas antes de seguirle, también encontramos a un Mateo dejandolo todo y siguiendo a Jesús hasta la muerte, a un Saulo de Tarso, abandonando un futuro prometedor por las persecuciones, la cárcel y el patíbulo, o a un grupo de creyentes que en Hechos 2 que venden sus propiedades para repartirlas a aquellos que están en necesidad.

Finalmente, puede que Dios tenga en mente llamar a alguien que está en la pobreza a vivir pobre el resto de su vida. Ese es el caso de Isaías, Jeremías, los profetas menores, la gran mayoría de los apóstoles y los discípulos del Señor Jesucristo del primer siglo. También es el caso de la gran mayoría de los mártires de la Iglesia de nuestros días.
El hecho de que el apóstol Pedro, el apóstol Juan o San Pablo hayan muerto pobres, perseguidos y enfermos no quiere decir que hayan estado bajo una maldición de Dios ni que hubieran estado fuera de la voluntad de Dios para sus vidas. Todo lo contrario. Ellos la estaban cumpliendo al pié de la letra, aún cuando no disfrutaban de prosperidad económica.

Entonces, basados en estos ejemplos bíblicos, parece obvio que los planes de Dios para nosotros, los “pensamientos de paz y no de mal”, no implican necesariamente abundancia financiera. Puede que si, puede que no. Puede que Dios quiera que seas rico con un propósito determinado, puede que El quiera que seas pobre con un propósito determinado.
El sincretismo evangélico
El problema en las iglesias latinoamericanas de hoy que han sido afectadas por la filosofía secular del materialismo es que siempre se define el concepto de “bendición” en términos materiales y positivos.

La felicidad, entonces, se queda pegada a la idea de que la voluntad de Dios para nuestra vida tiene que ver, de alguna manera, con nuestra capacidad de compra y con las cosas “buenas” que nos pasan a diario. Este es un buen ejemplo de sincretismo en la iglesia evangélica de nuestros días.
Como resultado de la conquista, el catolicismo se asoció con las religiones paganas de nuestros pueblos para incorporar, por ejemplo, a la “pacha-mama” a su vida religiosa. Hoy, los evangélicos nos hemos asociado al capitalismo para incorporar el culto a la “money-mama” a nuestra vida religiosa!
Sin embargo, Jesucristo expresó claramente que los valores trascendentes son mucho más importantes que los intrascendentes, que no debemos sacrificar las cosas eternas en pos de lo pasajero. El mismo nos da el principio de vida que nos debe llevar hacia la felicidad. Nuestro Señor dice en el capítulo seis de San Mateo: “¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?”

¿Qué hace la felicidad?
Un importante principio para recordar, entonces, sería que la tarea más importante en la vida es, justamente, vivir. Donde “vivir” significa mucho más que meramente existir. Significa parar de correr detrás de las cosas materiales y superficiales y comenzar a perseguir las cosas más profundas de la vida.
Aqui va un exámen para probar sus conocimientos del tema:
En un interesante estudio realizado recientemente por la televisión educacional norteamericana sobre el consumismo en el país y publicado en la internet (http://www.pbs.org/kcts/affluenza/diag/what.html), se descubrió que el porcentaje de norteamericanos que respondieron al estudio diciendo tener vidas “muy felices” llegó a su punto más alto en el año… (usted elige):

(1) 1957 (2) 1967 (3) 1977 (4) 1987

La respuesta correcta es la uno. La cantidad de gente que se percibía a sí misma como “muy felíz” llegó a su pico máximo en 1957 y se ha mantenido bastante estable o a declinado un poco desde entonces. Es interesante notar que la sociedad norteamericana de nuestros días consume el doble de bienes materiales de los que consumía la sociedad de los ’50. Sin embargo, y a pesar de tener menos bienes materiales, se sentían igualmente felices.
Aprender a “vivir”, entonces, significa aprender a cumplir con la voluntad de Dios, poner en práctica los talentos y dones que El nos ha dado, concentrarnos en las cosas trascendentes como: servir y enriquecer la vida de nuestro cónyuge, amar y enseñar a nuestros hijos, desarrollar nuestra vida personal y profundizar nuestra relación con el Señor.

Jesucristo dijo: “…la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee” (Lucas 12:15). Vivir nuestra vida, y vivirla en abundancia, significa aprender a disfrutar el ver a nuestros niños jugar en el fondo de la casa. Significa la lágrima derramada después de orar y darles el besito de las buenas noches. Significa preocuparnos por la vida de la gente, ayudar a pintar la casa del necesitado, arreglarle el auto a una madre sin esposo, y escuchar en silencio hasta cualquier hora de la noche el corazón del amigo herido.
Vivir en abundancia significa predicar las buenas nuevas a los pobres y a los ricos, pregonar el año agradable del Señor a los vecinos, aprender a restaurar al caído y a sanar al herido. Significa, para los varones, poder mirar a nuestra esposa a los ojos y decirle “te amo”. Poder llegar a ser un modelo de líder-siervo para nuestros niños. Significa dejar una marca más allá de nuestra propia existencia.

Ese, creo yo, es el concepto bíblico de vivir en abundancia. Ese es el tipo de vida que Dios quiere de nosotros. Ese es el oro, la plata y las piedras preciosas con las que Jesucristo quiere que construyamos nuestras mansiones en el cielo. Esa es la idea de ser “rico para con Dios” que surge de Lucas 12:21.
Poco tiene que ver este concepto de la felicidad y la satisfacción personal con las enseñanzas del evangelio de la seguridad económica”. Poco tiene que ver con lo que se enseña en los círculos afectados por el materialismo de hoy. Si en algo estoy de acuerdo con el orador de la otra noche es que el dinero no hace la felicidad, y, sinceramente, no se hasta cuánto ayuda.

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¿Te tiene atrapada el estrés?

Por Daniel Diaz Nauto - on abr 2nd 2008 - No Comments

Creo que podemos vivir libres del estrés en un mundo estresante, pero eso requiere de ciertas decisiones -algunas son decisiones radicales. “En el mundo tendréis aflicción; Pero confiad, yo he vencido al mundo.” (Juan 16.33)

El estrés está aumentando en el mundo de hoy. Las buenas noticias son que, aunque los cristianos estamos en el mundo, no somos del mundo (Juan 17.11,14). No tenemos que funcionar de acuerdo con el sistema del mundo -pensar, hablar, o actuar como el mundo-, y no lo debemos hacer. De hecho, nuestra actitud y nuestro enfoque acerca de las situaciones de la vida deben ser muy distintos a los del mundo.

La fuente de nuestro estrés no son nuestras dificultades, circunstancias, Y situaciones, sino nuestra actitud y nuestro enfoque, acerca de ellas.Jesús dijo que las dificultades vendrían, pero no tienen que afligirnos. No debemos aceptar el estrés que nos ofrecen. Tenemos el privilegio de mirar los desafíos de la vida diaria desde una perspectiva calmada y tranquila.

Creo que podemos vivir libres del estrés en un mundo estresante, pero eso requiere de ciertas decisiones -algunas son decisiones radicales.
Permite que el Espíritu de Dios te guíe desde una vida caracterizada por el estrés a una vida de paz Y gozo. Cambia tu actitud y enfoque, y Dios cambiará tus circunstancias en el tiempo debido.

Di esto:
“Decido recibir la gracia (le Dios hoy para ayudarme a vivir libre del estrés, aun en medio de un mundo lleno de estrés.”