Vuestros cabellos están todos contados. Spurgeon

cabelloEs muy deleitable ver cuán familiarmente nuestro Señor Jesús hablaba con sus discípulos. Él era grandioso, y sin embargo, estaba entre ellos como el que servía; Él era muy sabio, pero era tierno como lo es una niñera con los niños a su cuidado; Él era muy santo, y muy por encima de las debilidades cargadas de pecado de ellos, pero condescendía con los hombres de baja condición; Él era su Dios y Señor, pero era también su amigo y su siervo.

Él hablaba con ellos no como un superior dominante, sino como un hermano lleno de ternura y simpatía. Ustedes saben cuán dulcemente Él les dijo una vez: «si así no fuera, yo os lo hubiera dicho»; y así demostró que no les había ocultado nada que fuera provechoso para ellos. Les descubrió Su corazón totalmente: Su secreto estaba con ellos. Los amó con sumo amor, y encauzó el río pleno de Su vida para que fluyera en provecho de ellos.

Cómo empezar un ministerio de consejería cristiana. Parte I

aconsejarLa consejería cristiana es un ministerio de librar a las personas de las ataduras emocionales que les impide la felicidad y una vida victoriosa en Cristo. En el momento de recibir la salvación, Jesucristo nos perdona nuestros pecados y los echa al fondo del mar. Sin embargo, en muchas personas, quedan lastimaduras emocionales que necesitan ser sanadas. Esto también es parte del proceso de crecimiento espiritual y un gran paso hacia la santidad. El consejero cristiano es el instrumento de Dios para la liberación emocional y para encaminar al creyente hacia una vida plena en donde puede ser de bendición para otros

Se puede explicar la necesidad de la consejería de esta forma:

* El ser humano está constituido de una trinidad – espíritu, alma y cuerpo. El espíritu es la parte que necesita a Jesucristo como salvador, el cuerpo es la parte física que se puede enfermar, y el alma es la parte psicológica y socioemocional. Con el espíritu sentimos la culpa y buscamos el perdón de Dios.

¿Qué le espera en el cielo?

cieloLas dos parábolas más conocidas de Jesús sobre la mayordomía, la de las minas y la de los talentos, comienzan ambas con gente común y corriente, en situaciones también comunes, pero entran pronto en un territorio sorprendente.

En la parábola de las minas, que aparece en Lucas 19, un hombre noble debe salir de la ciudad. Llama a diez siervos, y le da una “mina” (con un valor de casi tres años de sueldo) a cada uno. ¿La labor encargada a los mayordomos? “Negociad entre tanto que vengo” (v. 13).

Cuando el noble regresa, los llama a rendirle cuentas. El primer siervo le informa que ha invertido la mina que le había dado y se ha multiplicado por diez. El amo le responde: “Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades” (v. 17).

Devoción «Conexión de corazón a corazón». Danilo Montero

dedvocionDebemos entender que hay cosas que pueden pasar en nuestra relación con Jesús que como una enfermedad invisible puede carcomer la fe que tenemos hoy sin darnos cuenta.

Juan 21: Este capítulo cierra la revelación de Jesús hecho carne. Este capítulo es tremendo, no podría concebir cerrar mejor los 4 evangelios que con ese capítulo en particular porque describe algo en lo que tenemos que reflexionar.

Juan 21:1 Después de esto, Jesús se manifestó otra vez a sus discípulos junto al mar de Tiberias; y se manifestó de esta manera:
Aquí dice: Después de “esto”… ¿Qué es “esto”? Esta historia habla de ese último fin de semana terrible en el que Jesús fue traicionado por Judas

Instruye al niño en su camino.

ninoCuando mi hijo de 2 años, comprendió que estaba en una iglesia, le llamó la atención que el predicador hablara de Jesús, por lo que preguntó a su papá, y el de manera cariñosa contestó que Jesús estaba en su corazón, en ese mismo momento empezó a halar su camisa, y le pedía que lo sacara. Mi esposo amablemente le explicó que Jesús lo amaba, que lo había creado en la pancita de su mamita, y que quería vivir en su corazón, fue ahí cuando Jonathan aceptó que Jesús viviera en su corazón, tal vez no como lo hemos aceptado nosotros, pero si de una manera tan inocente y pura.

Hoy Jonathan tiene 6 años y llama nuestra atención cuando habla con sus amiguitos y les cuenta que Jesús vive en su corazón