La sexualidad cristiana
La sexualidad humana se extiende por casi todas las áreas de nuestra vida. La sexualidad implica mucho más que las diferencias físicas entre los hombres y las mujeres y va más allá del acto físico sexual en el matrimonio. Es la expresión de toda la persona entera que vive la sinfonía de la existencia humana.
Los cristianos necesitan una comprensión bíblica de la sexualidad. Entender nuestra sexualidad es esencial para determinar nuestras relaciones
El tercer elemento que encontramos con respecto a la santidad del Altar del Incienso es quién ministra la adoración. Solo los descendientes de Aarón (tribu de Leví) podían ofrecer sahumerio en el altar. Cuando Coré, sin ser sacerdote levita, quiso usurpar el sacerdocio de Aarón, y ofrecer su propio sacrificio fue tragado por la tierra con toda su familia; y los hombres que le siguieron fueron consumidos por el fuego de Dios (Num. 16). Esto nos habla que solo la alabanza de un hijo de Dios, de un espíritu redimido, es aceptable delante del Señor. Por eso Pr. 15:8 dice que el sacrificio de los impíos es abominación a Jehová.
«Soy estudiante universitario y me he preguntado muchas veces qué ofrece el cristianismo para nuestra vida práctica aquí en la tierra. ¿Son el cielo y la vida eterna meramente lo que tiene para ofrecernos? Y si así es, ¿cuál es la seguridad de que lleguemos a ese cielo con vida eterna?»
¿Cómo reconocer la música espiritual? ¿Cómo saber si la música utilizada en nuestras iglesias es correcta para alabar a Dios? Algunos piensan que la música es amoral, que por tratarse de un arte no es posible calificarla como mala o buena, pero esto es en realidad un error. La música es una expresión del espíritu de quien la crea y ministra directamente al espíritu de quien la escucha. Por esa razón Saúl recibía refrigerio en su espíritu cuando David tocaba el arpa (1° S. 16:23). Por eso es muy importante aprender a distinguir el fuego extraño en nuestra alabanza (ver entrega anterior).
El liderazgo cristiano es algo muy peculiar porque al contrario del liderazgo secular, el liderazgo cristiano es un llamado de parte de Dios. Una selección. Dios nos llama, nos separa y nos impone una carga que demanda abnegación de parte de aquel que lo recibe y acepta.
El noviazgo como se practica en la actualidad es realmente una invención humana. En la Palabra de Dios no se menciona la palabra «noviazgo», ni hay alguna referencia a una relación entre hombre y mujer o dinámica similar al noviazgo tal como se entiende ahora. Las palabras «Novia» y «Novio» aparecen en el Antiguo Testamento para referirse a quienes contraen nupcias en una boda. En el libro de Cantares se usa la palabra «amiga», pero no es una «girlfriend» como se conoce ahora, sino que se refiere a la esposa.
Un día, un amigo de la familia nos visitó en la casa de mis padres. Después de disfrutar de la comida tomó una guitarra y nos enseñó una bonita canción en zapoteco (una lengua indígena de la región del Istmo de Tehuantepec, muy antigua, de sonidos suaves y musicales). Sin entender en absoluto lo que decía la letra, pude percibir que había tristeza y dolor en la melodía. Después nos explicó que esa canción se titulaba en español “Última Palabra” y que en Oaxaca, su tierra natal, se cantaba durante los funerales de un ser querido. Me llamó especialmente la atención porque me recordó un himno que se cantaba en la iglesia desde hace años, que aunque no tenía exactamente la misma melodía, sí era la misma idea musical.
El modelo perfecto que Dios nos ha dado para todos los ministerios es el Señor Jesucristo. Él vino a enseñarnos con su ejemplo a ser hijos obedientes, así como él lo fue. En la función del Líder de Alabanza, una de las cosas más importantes que podemos aprender es expresarnos como hijos, ante un Padre bueno y perfecto. Yo creo que esa es la razón por la que el Señor Jesús indica que es el Padre el que busca adoradores.
En el versículo 29 y siguientes, dice: “Porque a los que antes conoció,
Han pasado alrededor de dos décadas desde que la llamada restauración de la alabanza comenzó aquí en México y su impacto fue sentido alrededor del mundo. La frescura del sonido de la alabanza con estilos musicales nuevos fue una gran herramienta para enseñar a la gente a adorar a Dios con pasión y alegría, para algunos fue motivo de escándalo, para otros una forma innovadora de expresar alabanza y adoración a través de música nunca usada antes por las iglesias cristianas.