¿De quién es la culpa?
Por años hemos escuchado solo un lado del carácter de Dios, y nos han repetido hasta el cansancio, que es bueno, y es amor, pero el lado que hemos desconocido, o que no nos gusta reconocer es que ÉL también es Juez y fuego consumidor.
Cuando miles de preguntas vienen a nuestra mente, y nos cuestionamos ¿por qué él tiene dinero y yo no?, ¿por que Dios permitió esto? muchas veces para responder estas preguntas no hay que filosofar demasiado sino pensar racionalmente, hay gente que estudia mucho se esfuerza y está donde está porque se lo merece, o quizás recibió una herencia, o tiene familia acomodada, en estos casos hay miles de variantes.
Introducción:
¿Hacia donde se está dirigiendo este mundo en el aspecto económico?
Hay muchas cosas en nuestras vidas que nos cuesta controlar. Por eso Dios nos dejó Su Palabra. La Biblia nos da principios básicos que si seguimos, nos ayudan a aprovechar maravillas de cosas como el Internet sin que éstas se conviertan en dañinas.
Compañeros ministros, obreros del Señor, líderes cristianos, en este escrito presentamos el perfil del hombre al que Dios utiliza.
Jeremías, Ezequiel y Daniel eran los profetas del exilio Babilónico. Jeremías cubre los últimos días del reino sureño en Jerusalén cuando los Babilonios derribaban los muros de la ciudad en el año 586 A.C. Los Israelitas sintieron en Babilonia que su nación estaba destruida.
Desde el comienzo de la humanidad el aconsejar ha sido una forma de dar una opinión sobre algún asunto específico. Se puede utilizar el consejo para bien o para mal. En Génesis 3:1-6 podemos notar que la serpiente aconsejó a Eva a comer el fruto prohibido por Dios, lo cual implicó la desobediencia a Dios y caída del ser humano. La Biblia nos enseña que Dios es nuestro Consejero (Salmos 73:23-25; Proverbios 19:21; Isaías 9:6). Aconsejar no sólo es dar alguna opinión sobre un asunto, sino es algo más que eso, es consolar al que necesita de nuestra ayuda.
LOS LIBROS APOCRIFOS
¡Oh! Mujer cristiana cuan hermosas recompensas te esperan en la gloria. Eres un lirio del alba donde el rocío de la gracia divina brilla como cristalinas diademas y eres la tenue brisa que refresca el mustio camino de este mundo.
1º de Samuel 17:49 – David tomó de allí una piedra, y la tiró con la honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente y cayó, sobre su rostro en tierra.