El diseño de Dios para el matrimonio.
Es fácil pensar que sólo “otras personas” se divorcian, que su propio matrimonio está de alguna manera inmune al dolor del corazón, a la infidelidad o a las peleas en cuanto a quien se queda con la casa, con el carro y con el perro.
Después de todo, ¿quién de nosotros llegaría a la boda si creyésemos que nuestra relación va a terminar en la corte de divorcio?
La verdad es que ninguna relación viene con una garantía de por vida. Aun cuando los hombres y las mujeres que crecieron en hogares estables, quienes asisten a la iglesia y se consideran cristianos, que prometen “hasta que la muerte nos separe” pueden ver de todas maneras ver cómo todo se destruye.
Como cristianos, sabemos que aplicando los principios bíblicos del matrimonio nos dará un fundamento más fuerte que el de nuestros amigos y vecinos inconversos. Nosotros sabemos esto, pero ¿qué estamos haciendo al respecto? En otras palabras, ¿qué hace que un matrimonio sea “cristiano”?
Cuando era una niña, y al ver a niñas bien lindas, un día sentada en el regazo de mi padre, le pregunté: ¿Qué hay que hacer para ser bien linda?
Esta Biblia nos ha sido dada para que la leamos. Es un gran libro, un libro impresionante
¿Cuándo y dónde habrá oportunidades para aconsejar?
Cinco años antes de tu fiesta de despedida, tu supervisor te entrega una boleta rosa, sin disculpas ni explicaciones
El maestro que está comenzando su ministerio con niños o el más experimentado y oye hablar de consejería
La realidad sociopolítica que le toca vivir al hombre en cualquier época no modifica los planes de Dios, sino que, por el contrario
«La muerte es la única alegría, y la única liberación”. «Contrario a la creencia popular, no hay esperanza”
La cultura del “líder exaltado” ha hecho menguar el modelo bíblico del líder como seguidor de Cristo y servidor de los demás.