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Cinco preguntas en el Ministerio de Niños. Parte II

ninos3¿Cuándo y dónde habrá oportunidades para aconsejar?

La mayoría de las oportunidades para aconsejar y conducir a los niños a Cristo se dan después de una reunión de niños o de una clase de la escuela dominical. Durante esa reunión o clase has presentado el evangelio de manera clara (normalmente a través de la lección bíblica).

Les has mostrado a los niños cómo confiar en Cristo y los has desafiado o invitado a hacerlo. Has enfatizado que pueden poner su fe en Cristo en cualquier lugar y en cualquier momento; pero también has subrayado la importancia de hacerlo hoy mismo y no aplazarlo para otro día. Por supuesto, no has presionado a los niños a creer en Cristo. Sabes que esa es obra del Espíritu Santo y que no debes intentar hacer su trabajo.

También eres consciente de que podría haber un niño en la reunión que quiere creer en Cristo, pero que aún no está muy seguro de cómo hacerlo. Te das cuenta de que este niño necesita ayuda personal y consejo de tu parte. Algunas veces estos niños son tímidos y nunca se acercarían a hablarte si no te haces accesible a ellos. Por tanto, en algún momento de la reunión debes haberles dicho a los niños algo parecido a esto:

Si alguno de ustedes no es salvo y desearía serlo pero no sabe cómo, me gustaría hablar con él después de la reunión para ayudarle. Cuando termine la reunión que se quede sentado así sabré que quiere hablar conmigo.

O bien:

Quizás haya entre nosotros algún niño o niña que aún no es salvo y le gustaría serlo. Pero a lo mejor todavía no sabe lo que tiene que hacer para ser salvo. Me gustaría hablar con ellos para ayudarlos. Si alguno lo desea, por favor, venga y siéntese en una de estas sillas de la primera fila cuando la reunión haya terminado y los otros niños se hayan ido. Con gusto me sentaré y hablaremos.

De esta manera te habrás hecho accesible a los niños que te necesiten y que quieran recibir ayuda y consejo personal. Pero lo has hecho de una manera que no implica una presión. Has dado a conocer a los niños que estás dispuesto a ayudarles a creer en Jesucristo y deseoso de hacerlo, y les has dejado en claro lo que tienen que hacer para conseguir esta ayuda.

No les has pedido a los niños que quieran ayuda que levanten sus manos, se pongan de pié o pasen al frente sino les has informado que, si quieren que les ayudes a acudir a Cristo para salvación, pueden quedarse. Esto deja la decisión claramente en las manos del niño sin ningún tipo de presión.

Por lo tanto, el momento normal y la mejor oportunidad para aconsejar a un niño y guiarle a Cristo es después de la reunión o de la clase de escuela dominical.

Pero, además de lo dicho hasta ahora, puede haber otras ocasiones en que podemos aconsejar a un niño que no es salvo y guiarlo a Cristo que no sea en la reunión formal. Puede que conozcas un niño que obviamente no es salvo y sientas que el Señor te guía a acercarte y hablar con él personalmente acerca de su necesidad de salvación.

Quizá entonces esperes una oportunidad dada por Dios para iniciar una conversación o una serie de conversaciones con el niño con la esperanza de que en su momento eso le lleve a expresar un deseo de ser aconsejado. La conversación misma no es consejería, pero podría desembocar en ella. Esta clase de situación debe ser manejada con mucha prudencia. Es fácil tratar de presionar al niño, especialmente si eres tú quien toma la iniciativa. Siempre has de tener cuidado de no impulsarle a un compromiso que no entiende o para el cual no está preparado.

También están las oportunidades que le pueden surgir a un padre que hace saber a sus propios hijos su disponibilidad para hablar con ellos y para ayudarles en el caso de que quieran creer en el Señor Jesús.

Pero, en todas estas situaciones personales, el padre o maestro debe ser muy sabio, muy sensible y muy cuidadoso. Nunca debe ejercer ningún tipo de presión sobre el niño, sino que debe, en todo momento, estar abierto a la dirección del Espíritu Santo.

Por Sam Doherty.

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Ingrid San Martin

Ingrid San Martin

Editora general de la red PoderyGloria.