Doce asesinos del matrimonio.
Mi consejo a las parejas jóvenes es simplemente éste: No permitan que la posibilidad del divorcio entre en sus pensamientos. Incluso en momentos de gran conflicto y desaliento, el divorcio no es la solución. Sólo sustituye una nueva serie de sufrimientos por los que quedan atrás.
Guarden su relación de la erosión como si estuvieran defendiendo sus propias vidas. Sí, ustedes pueden lograrlo juntos. No sólo pueden sobrevivir, sino que pueden mantener su amor vivo si le dan prioridad en su sistema de valores.
Cualquiera de los siguientes males pueden destruir su relación si les dan lugar en sus vidas:
1. El exceso de trabajo o compromisos y el agotamiento físico
Cuidado con este peligro. Es especialmente insidioso en las parejas jóvenes que están tratando de comenzar en una profesión o todavía están estudiando.
Ernesto, que ha sido viudo por diez años, ha estado saliendo, por más de doce meses, con una mujer cristiana llamada Elena. Al considerar los dos el matrimonio, los tres hijos adultos de Ernesto están preocupados por la decisión de su padre. ¿Qué debe hacer Ernesto?
Cómo embellecer los ojos. Vivimos en tiempos cuando el avance tecnológico presenta muchas oportunidades de hacer cosas que antes no se podía hacer, como por ejemplo: cambiar el color de los ojos usando lentes de contacto con colores que la persona escoge, con el deseo de tener una apariencia diferente.
Un lugar de liderazgo es un lugar de honor. Imaginen el honor que significaba que 12 personas fueran elegidas de entre 2 millones.
Necesitamos encarar agresivamente el problema del sexo con nuestros jóvenes. Siempre ha habido problemas con el sexo, pero en la actualidad nos encontramos con un tremendo aumento de jóvenes que han tenido o mantienen relaciones prematrimoniales. Entonces, ¿cómo podemos ayudarles?
¿Le gustaría iniciar un ministerio de oración en su iglesia pero no sabe cómo? ¿O tal vez le gustaría dar un aire
A continuación se ofrecen varios modelos de oración con respecto a varios temas importantes para el niño:
Cuando era una niña, y al ver a niñas bien lindas, un día sentada en el regazo de mi padre, le pregunté: ¿Qué hay que hacer para ser bien linda?
Uno de mis mayores deseos, y por lo que lucho dia a dia es, tener un corazón conforme al de Dios. Sé que no es una tarea fácil