David Wilkerson y la música satánica que usa la Iglesia.
Anoche asistí a un festival de música cristiana. Nunca olvidaré lo que vi y puedo decir que fue descorazonador. Desde que salí del concierto he estado llorando y clamando en el espíritu, sintiendo la ira de un Dios Santo encendida por lo que ví.
«¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido… Y mirarán a la tierra, y he aquí tribulación y tinieblas, oscuridad y angustia, y serán sumidos en las tinieblas» (Isaías 8:20-22).
Fui al festival porque la «estrella» que iba a actuar había estado en mi oficina unas horas antes llorando, diciéndome cuánto amaba a Jesús, cuán sincero era y que quería aprender más acerca de la santidad.
La Biblia no habla explícitamente en cuanto a lo que ahora conocemos como «noviazgo». Sin embargo, para el cristiano, debe ser una relación hacia el matrimonio. (Génesis 2:20-24). No es un juego o pasatiempo.
INTRODUCCION:
4. LA INSISTENCIA (Consistencia) es la cosa más importante.
No hay visión y ánimo para poder seguir ministrándoles. Parece como si estuvieran predicándole a estatuas que no se comunican.
Las dos parábolas más conocidas de Jesús sobre la mayordomía, la de las minas y la de los talentos, comienzan ambas con gente común y corriente, en situaciones también comunes, pero entran pronto en un territorio sorprendente.
Queridos compañeros de milicia: somos pocos y tenemos ante nosotros una lucha desesperada; de consiguiente, urge que cada uno de nosotros sea lo más útil posible y se esfuerce al grado más alto posible. Es cosa de desear que los ministros del Señor sean lo más escogido de la Iglesia, sí, lo más escogido del universo entero, porque tal es la demanda del siglo, por tanto, respecto a vuestras personas y talentos individuales, os encargo la divisa: ¡Adelante, adelante! Adelante en cualidades personales, adelante en dones y gracias, adelante en la conformidad a la imagen de Cristo. Los puntos que trataré empiezan en la base y ascienden.
Proverbios 22:6 dice , «Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuera
Debemos entender que hay cosas que pueden pasar en nuestra relación con Jesús que como una enfermedad invisible puede carcomer la fe que tenemos hoy sin darnos cuenta.
Cuando mi hijo de 2 años, comprendió que estaba en una iglesia, le llamó la atención que el predicador hablara de Jesús, por lo que preguntó a su papá, y el de manera cariñosa contestó que Jesús estaba en su corazón, en ese mismo momento empezó a halar su camisa, y le pedía que lo sacara. Mi esposo amablemente le explicó que Jesús lo amaba, que lo había creado en la pancita de su mamita, y que quería vivir en su corazón, fue ahí cuando Jonathan aceptó que Jesús viviera en su corazón, tal vez no como lo hemos aceptado nosotros, pero si de una manera tan inocente y pura.