Entendiendo nuestro llamado
Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. Pero a cada uno de nosotros fue dado la gracia conforme a la medida del don de Cristo. Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres. Efesios 4:1-8
El llamado al Liderazgo Cristiano.
El liderazgo cristiano es algo muy peculiar porque al contrario del liderazgo secular, el liderazgo cristiano es un llamado de parte de Dios. Una selección. Dios nos llama, nos separa y nos impone una carga que demanda abnegación de parte de aquel que lo recibe y acepta.
El llamado a la predicación y al liderazgo cristiano es recibido por una selección amorosa de nuestro Dios para que llevemos este mensaje.
