Escribiendo sermones cristianos
Escribir buenos sermones que sean interesantes y bíblicamente correctos a menudo puede ser una tarea bastante difícil. Es posible que tenga muchas preguntas.
Escribir buenos sermones o hacer sermones en audio que sean interesantes y bíblicamente correctos a menudo puede ser una tarea bastante difícil. Es posible que tenga muchas preguntas. ¿Cuál es el tema que va a tratar? ¿Qué texto de las Escrituras debe utilizar? ¿Tiene la certeza de que todo va a fluir y estar bien conectado? Hay algunas pautas sencillas de seguir que le ayudarán.
Cantares 2:16 “Mi amado es mío, y yo suya; El apacienta entre lirios”. Este día meditaba en algo importante y es el hecho del noviazgo, me remonte a hace un par de años cuando aun era novio de la que ahora es mi amada esposa, recuerdo que los momentos en que nos veíamos eran pocos, pero que cada uno de esos momentos queríamos que fueran eternos.
Nació en Valencia, España, el 1 de octubre de 1846. A los 18 años ingresó a la Orden de la Compañía de Jesús (jesuitas) en Balaguer,Lérida. Es probable que fuera de baja condición social y que ya tendría conocimientos del oficio de sastre. A los dos años de formación y emitidos sus votos religiosos, fue destinado al colegio de Tortosa, a cargo del taller de sastrería.
La enseñanza de la Biblia es el principio para construir una fundación cristiana dentro de cada niño. El escuchar las historias de la Biblia no sólo permitirá que los niños aprendan sobre Dios, sino que inculcará valores cristianos dentro de ellos. Los niños deben aprender desde temprano en sus vidas sobre la Biblia, las cosas que Dios hizo, las maneras de actuar y caminos de Dios para fomentar un interés genuino hacia la iglesia y la Biblia mientras que aún estén pequeños.
Es muy cuidadosa al recomendarse al afecto y la estima de su marido, para conocer sus ideas, y está dispuesta a que él mande sobre ella.
Sin manipulación de llamadas al altar, sin utilizar métodos sensasionalistas o emocionales, Spurgeon confiaba solo en Dios para convencer a los pecadores, como él mismo dijo, “No vengo a este púlpito esperando que quizás alguno por su propia voluntad quiera volverse a Cristo. Mi esperanza está puesta en otra cosa, espero que mi Maestro traerá algunos de ellos y dirá, “eres mío, y serás mío, te reclamo para mí”. Mi esperanza surge del ofrecimiento de la Gracia que se ofrece gratuitamente, y no de la libre voluntad del hombre”.
Comenzamos un tema sumamente práctico, porque, tiene que ver, con la persona del predicador. Nuestro énfasis no será tanto en la técnica – ya que hay suficientes libros que se pueden consultar. Nuestra tarea es revisar la motivación de nuestro corazón. ¿Qué es lo que te lleva a predicar? ¿Por qué lo haces?
Fue en los años 90 que todo cambió. Antes el que quería ver pornografía tenía que tomar un paso público: tenía que comprar una revista, o ir a un cine, o quizás comprar un canal en su cuenta de cable, el cual no se podía esconder del resto de la familia. Para muchos cristianos ese acto público era lo suficiente como para contrarrestar la fascinación con esa fruta prohibida de la pornografía. Pero todo cambió con el estreno del Internet, pues esa barrera social desapareció por completo. Ahora la pornografía es una experiencia que imita la imaginación por ser totalmente privada. En anonimidad completa y en la privacidad de nuestras casas, oficinas y cibercafés las barreras se han removido y la pornografía es hoy una concretización ubicua de nuestras obsesiones sexuales ocultas.
La alabanza y la adoración comienza en primer lugar en la obediencia y sometimiento a la palabra de Dios en nuestra vida diaria, el dirigir a una congregación a adorar a Dios, es una responsabilidad grande que demanda de nosotros una vida congruente de lo que decimos y hacemos el domingo, con lo que vivimos de Lunes a Sábado, tristemente vemos que en muchas ocasiones el domingo cantamos, gritamos, levantamos nuestras manos y dirigimos a la gente a alabar a Dios y llegado el Lunes empezamos a ser otros y a vivir sin comunión con Dios, te animo a que pruebes vivir en comunión con Dios toda la semana, te darás cuenta que tu alabanza y adoración será muy diferente el domingo porque “LA VERDAD ENSEÑADA DEBE TENER EL RESPALDO DE LA VIDA DEL QUE LA ENSEÑA”.
Vivimos en tiempos donde todo es muy acelerado, la globalización, celulares, televisión, Internet, etc. Nos invitan al famoso: llame ya, adelgace ya. Creo que éstas corrientes tal vez han ingresado en nuestras iglesias buscando cierta celeridad en distintos procesos que a veces desemboca en “ministre ya”, olvidando la esencia de cada actividad.