Soy víctima de la fornicación.
Soy viuda desde hace doce años. Tengo una hija de once años que nació a los pocos meses de morir mi esposo. Hace tiempo me entregué a un hombre casado y con hijos. El no desea romper con su esposa para casarse conmigo, pero al mismo tiempo me cela mucho hasta el punto de llegar a maltratarme porque cree que yo no le he sido fiel. Soy una mujer de buena posición económica, soy licenciada en leyes y tengo lo suficiente para vivir cómodamente. He tratado de romper con él, pero se pone violento, y aunque conozco las leyes me da temor confrontar esta situación.
El desenlace tiene que comenzar en su propia vida, señora. En primer lugar tiene que haber una solución espiritual y luego una solución práctica.
La solución espiritual está en la persona del Señor Jesucristo.
1ª Corintios 6:13 b dice: «Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.»
Algunas personas están maduras a los 19 años y otras no lo son ni siquiera a los 40 años, entonces no puedo dar una edad cronológica
Quiero compartir mis pensamientos acerca del noviazgo cristiano. Es probable que mi punto de vista