El diseño de Dios para el matrimonio.

anilloEs fácil pensar que sólo “otras personas” se divorcian, que su propio matrimonio está de alguna manera inmune al dolor del corazón, a la infidelidad o a las peleas en cuanto a quien se queda con la casa, con el carro y con el perro.

Después de todo, ¿quién de nosotros llegaría a la boda si creyésemos que nuestra relación va a terminar en la corte de divorcio?

La verdad es que ninguna relación viene con una garantía de por vida. Aun cuando los hombres y las mujeres que crecieron en hogares estables, quienes asisten a la iglesia y se consideran cristianos, que prometen “hasta que la muerte nos separe” pueden ver de todas maneras ver cómo todo se destruye.

Como cristianos, sabemos que aplicando los principios bíblicos del matrimonio nos dará un fundamento más fuerte que el de nuestros amigos y vecinos inconversos. Nosotros sabemos esto, pero ¿qué estamos haciendo al respecto? En otras palabras, ¿qué hace que un matrimonio sea “cristiano”?

Como vencer el sentimiento de rechazo.

rechazoEl rechazo en sí mismo no es una fortaleza. Nuestra reacción hacia el rechazo determina si hemos sido atrapados por él. Sólo Dios conoce la trágica cantidad de hijos suyos que por el resto de sus vidas han permitido que los continuos sentimientos de rechazo los esclavizaran.

Yo nunca diría que superar el rechazo es algo fácil; pero es posible para quien se lo proponga de corazón y mente.

La incuestionable voluntad de Dios para sus hijos, es que puedan superar el rechazo. ¿Cómo superamos el rechazo? Aplicando diariamente grandes dosis del amor de Dios a nuestro corazón herido, permitiéndole renovar nuestra mente, hasta que el rechazado piense que es aceptado.

Jesucristo nunca lo dejará ni lo abandonará. Nunca lo pondrá a un lado. Él es incapaz de decidir repentinamente que ya no lo quiere.