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La tentación y el sexo. Parte I
Si bien reconocemos que el sexo no es en sí mismo pecaminoso, también hay que confesar que es un área invadida frecuentemente por el pecado y que con igual frecuencia produce corrupción.
¿Es pecado el sexo?
Algunas veces es bastante fácil identificar al sexo con el pecado y decir que el sexo es pecado o que el pecado es sexo. Los jóvenes frecuentemente se prenden de esta idea. Pero ambas observaciones no sólo son la expresión excesivamente sencilla de un concepto, sino que son bíblicamente ciertas.