Cada cual debe cuidar su propia autoridad

La autoridad también debe ejercerse en el momento preciso; no vale el escudarse en el vulgar y dañino «se lo diré a papá cuando venga» o «eso no lo haríais a vuestra madre». Cada cual debe sacar las «castañas del fuego» y responsabilizarse del momento concreto. Es otra cosa, cuando se requiera la intervención del otro cónyuge, porque la gravedad o seriedad del caso lo requiera, pero siempre después de haber dejado a buen recaudo la propia autoridad.