Si usted está cansado porque, mes tras mes, no sabe a dónde se va el dinero; permítame darle algunos pasos prácticos para que pueda poner en orden sus finanzas.

Primero: establezca una cita con su cónyuge o persona de confianza, de aquí a un mes, para discutir sobre asuntos financieros. Probablemente va a necesitar tomar todo un día entero y sin niños. Si usted está solo/a, haga una cita para discutir estos asuntos con alguien de confianza. Le recomiendo que lo haga, por lo menos, una vez cada año.

Segundo: mire sus gastos en los últimos doce meses. En varios países de Latinoamérica es común que la gente tenga libretas de cheques. La chequera es buen lugar al cual acudir cuando se trata de calcular cuánto se está gastando cada mes y en qué. Especialmente, para descubrir esos gastos que no hacemos regularmente. Si vive en un país con inflación, quizá bastará ver sus gastos en el último par de meses. Si no tiene una chequera, entonces trate de ver qué tipos de gastos tiene en forma regular e irregular.

Tercero: guarde los recibos de todos sus gastos del próximo mes. Otra idea que puede aplicar, antes de la cita con su cónyuge, es descubrir sus gastos regulares al guardar los recibos de todos sus gastos durante los próximos treinta días. Hoy mismo tome una cajita cualquiera (puede ser de zapatos), y colóquela en la cocina de su casa. Cada vez que haga alguna compra, pídale un recibo al vendedor y después colóquelo dentro de la cajita. Haga esto por los próximos treinta días hasta el día en el que se va a tomar el tiempo con su pareja o persona de confianza para revisar su economía.

Si en su país o en el área donde vive no se acostumbra a dar recibo, pídalo o simplemente llévese unos papelitos y cuando haga una compra escriba qué fue y cuánto costó (por ejemplo: comida $100, zapatos $50, etc.) y luego colóquelo dentro de la cajita. En la reunión que tendrá con su cónyuge o persona de confianza el mes siguiente, saquen los papeles de la caja, divídanlos por categorías (comida, transporte, casa, ropa, entretenimiento, etc.), y entonces tendrán una idea más clara respecto a dónde están situados económicamente.

Cuarto: analice las entradas y salidas. Le recomiendo que haga este ejercicio durante dos o tres meses seguidos. Le tomará aproximadamente de cuatro a seis meses el tener un buen presupuesto familiar bajo control. Tenga paciencia, vale la pena. Esto es un proceso igual que el bajar de peso. La idea no es bajar de peso en una semana o un mes (la mayoría de las veces volvemos a ganarlo en pocas semanas). Aquí, así como en la dietas, lo importante es cambiar nuestra forma de comportamiento para poder perder esos kilos extra o para bajar la cantidad de gastos que tenemos en nuestro presupuesto.

El secreto no está en ahorrar algo de dinero este mes y el que viene; el secreto está en aprender a ser buenos administradores, que controlemos la forma en que gastamos el dinero y tomemos decisiones económicas correctas por el resto de nuestra vida. Debemos entender que el camino al éxito no es una carrera de cien metros llanos, sino de cinco kilómetros… ¡y con obstáculos!

Autor: Andrés Panasiuk
www.conceptosfinancieros.org

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