La prosperidad no es sólo dinero

Las creencias tradicionales nos han llevado a considerar la prosperidad como algo antibíblico. Sin embargo, inspirado por el Espíritu Santo, Juan dice que su deseo es que prosperemos y tengamos salud. Más adelante, en el versículo 11 de 3 Juan, nos indica: «Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios». Si la prosperidad fuera algo antibíblico, ¿por qué Él desea que prosperemos? Como ve, la prosperidad en sí no es mala.

Creando compañerismo – Dinámicas para Jóvenes

El primer paso para crear la unidad en tu grupo de jóvenes es romper las barreras que existen y establecer una relación mas cercana entre los estudiantes.

Esto se consigue dándoles una tarea que require que trabajen juntos como grupo. A medida que trabajan juntos y se ayudan para la realización de tal tarea, se crean vínculos entre ellos y llegan a integrarse como un equipo.

Deberes de padre

El primer deber de padre es cumplir con Dios. Es el primer mandamiento (Mat. 22:37). Dios es nuestro Padre Celestial y el padre que no reconoce su verdadero parentesco no puede cumplir con enseñar a sus hijos cómo vivir. Aceptar a Cristo es parte de cumplir con Dios y cumplir con los hijos. Cumplir como padre es decirle a Cristo, «Gracias por morir por mí en la cruz». Negar ser cristiano es un patrón equivocado, aunque sea un padre ideal en todo lo otro. Es deber de padre saber orar. Orar en la iglesia y orar por los alimentos en su casa. Orar por su familia. Estudiar la Biblia para aprender ser el líder espiritual de su casa. Vivir con reverencia y obedecer a la autoridad divina, valorizando más lo espiritual que lo material.

Guía para el presupuesto familiar

Introducción
Cuando escuchamos la palabra “presupuesto” por primera vez, muchos de nosotros sentimos una mezcla de curiosidad e inseguridad. Sentimos la curiosidad de saber cómo funciona un sistema que promete ayudarnos a controlar el dinero que “se nos va como agua” entre las manos; y, por otro lado, no estamos seguros de que tengamos los recursos financieros ni la capacidad personal necesarios para poder poner en práctica un presupuesto familiar en nuestro hogar.

Esta guía tiene dos propósitos: aumentar su curiosidad y disminuir su inseguridad.

¡Los cristianos no tenemos lenguaje sexual!

Existen tres niveles del lenguaje para hablar y entender la sexualidad humana.

Primero, el nivel del lenguaje científico. En el lenguaje científico, el órgano sexual masculino se llama pene. Si queremos un sinónimo científico del pene, tendríamos que decir “aparato reproductor”. El mismo fenómeno se aplica al órgano sexual femenino que en el lenguaje científico se denomina vagina.

Cada cual debe cuidar su propia autoridad

La autoridad también debe ejercerse en el momento preciso; no vale el escudarse en el vulgar y dañino «se lo diré a papá cuando venga» o «eso no lo haríais a vuestra madre». Cada cual debe sacar las «castañas del fuego» y responsabilizarse del momento concreto. Es otra cosa, cuando se requiera la intervención del otro cónyuge, porque la gravedad o seriedad del caso lo requiera, pero siempre después de haber dejado a buen recaudo la propia autoridad.

Si un niño…

Si un niño le habla, escúchelo
Si un niño le pregunta, respóndale
Si un niño no le habla, háblele usted
Si un niño llora, no lo deje llorar solo, consuélelo
Si un niño no es feliz, enséñele a descubrir el valor de lo que posee
Si un niño lo llama, no tarde en ir a él
Si un niño no juega, invítelo a jugar
Si un niño le pide, dele sólo lo que conviene
Si un niño está solo, dele todo lo que pueda de su tiempo

Escribiendo sermones cristianos

Escribir buenos sermones que sean interesantes y bíblicamente correctos a menudo puede ser una tarea bastante difícil. Es posible que tenga muchas preguntas.

Escribir buenos sermones o hacer sermones en audio que sean interesantes y bíblicamente correctos a menudo puede ser una tarea bastante difícil. Es posible que tenga muchas preguntas. ¿Cuál es el tema que va a tratar? ¿Qué texto de las Escrituras debe utilizar? ¿Tiene la certeza de que todo va a fluir y estar bien conectado? Hay algunas pautas sencillas de seguir que le ayudarán.

¿Quién tiene la culpa?

Desde muy pequeña, Catrina se soñaba con el día en que podría ser madre. Siempre, cuando alzaba un bebé, se imaginaba que era suyo propio, y se llenaba de esa misteriosa emoción materna. Ahora, al fin se realizaban sus sueños. Había dado a luz a una niña.

A su bebecita le puso por nombre Dana. La estrechaba amorosamente y le susurraba palabras de cariño: «Cuánto te amo, hijita. Te cuidaré bien, y siempre te daré lo mejor». A su madre la bebé le parecía tan tierna, tan bella y tan inocente.