Los niños y las niñas de hoy…
Hace unos días tuve la oportunidad de atender a unas niñitas entre ocho y nueve años que en primera instancia llegaron a compartirme sobre un conflicto que tenían. Después de un rato de escuchar sus historias; la situación fue cambiando de tónica. De pronto me encontré escuchando a niñas con historias de “mujeres”. Hablaban de celos, relaciones de noviazgo, modas y por supuesto de sexo.
No pude evitar remontarme a mi infancia. Recuerdo que a esa edad yo jugaba con mi hermana de muñecas, andaba en bicicleta. El programa que me permitían ver era el Chavo del Ocho y hago la aclaración de que en ese entonces ni tan siquiera entendía su contenido. Además recuerdo que me permitían ver algunas fábulas, como la de los Picapiedra y la del Pájaro carpintero.
El rostro de Susan delató repugnancia la primera vez que su marido le sugirió que vean juntos una película para adulto. «Cariño, no sólo deseo realzar nuestra relación intima,» exclamó Jim, «sino que ya no necesitaré tener una vida sexual separada de ti. Esto terminará con todo secreto de nuestro alrededor.»Ella por mucho tiempo tenía la esperanza de que él parase su adicción “online”, pero ésta era tan grande. «Somos cristianos, Jim,» protestó, «¡y esto es incorrecto!»»¿Incorrecto?» respondió Jim. «Conozco terapeutas cristianos que sugieren el uso de esto para mejorar sus vidas sexuales. ¿Cómo puede esto ser malo?»Después de años de tratar con la vida secreta de Jim, Susan eventualmente aceptó y se unió a lo que se está convirtiendo en un número cada vez mayor de mujeres cristianas que regularmente ven pornografía.
“Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo.” 2 Tesalonicenses 2: 13, 14
1ª Corintios 6:13 b dice: «Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo.»
Soltero etimológicamente viene del latín solitarius. Soltero es el estado natural de la persona que se encuentra sin una pareja con la que mantener una convivencia el resto de su vida o durante un período relativamente largo o corto. Ojo, sin una pareja amorosa que no impide amistades con responsabilidad y disfrutar cada momento que tiene Dios para aquel que se encuentre en ese estado.
Es un festival en el que se dice que ocurrían las siguientes actividades: se practicaba la adivinación; hadas, brujas y duendes atormentaban a las personas en el campo y los Druidas demandaban contribuciones de comida.
Nota de PoderyGloria.com: Si bien al momento de leer este artículo, dudamos en «subirla» a nuestro portal, debido a su fuerte contenido, finalmente decidimos hacerlo, para poner en alerta al Pueblo de Dios sobre esta artimaña que el diablo está usando para hacer caer a muchos cristianos en estos últimos tiempos.
Trasfondo Bíblico: Hechos 8:1-25