Compañeros ministros, obreros del Señor, líderes cristianos, en este escrito presentamos el perfil del hombre al que Dios utiliza.
El hombre enviado de Dios
«Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan. Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él. Juan no era la luz sino para que diese testimonio de la luz» (Jn. 1:6-8). El hombre a quien Dios utiliza, en primer lugar, es un hombre que está consciente, es un hombre que vive consciente, 24 horas al día, de su vocación, de su irresistible vocación divina. «Fue un hombre enviado de Dios.»
Hoy en día, como ha ocurrido a través de las edades, son muchos los que se autoenvían, esto es, se envían a sí mismos. Han hecho del ministerio cristiano su modus vivendi, han hecho del ministerio cristiano su medio de vida. Son ministros porque para eso estudiaron. Son ministros porque eso es lo que saben hacer. Son ministros porque para eso les pagan. (más…)