Liderazgo

Características de un Líder.

¿Qué determina la efectividad de un líder? A continuación mencionaremos algunas de las características del líder que debemos identificar para un trabajo efectivo con la juventud.

El líder juvenil conoce su potencial y el potencial de otros. Él conoce cuáles son sus puntos fuertes y débiles. Esto permite dejar a otros realizar su labor en aquellas áreas donde reconoce no ser hábil. El trabajo con la juventud requiere de líderes que continuamente descubran el potencial que existe. La Iglesia debe descubrir estas capacidades y darles información y dirección correcta.

El líder juvenil está presto para escuchar e incorporar nuevas ideas. Esto está relacionado estrechamente con dos necesidades que la juventud tiene: Ser escuchada y experimentar ideas nuevas. Nuestra sociedad es una de constante cambios y retos nuevos. Nosotros, como líderes, debemos estar al tanto de estos cambios y saberlos manejar dentro del grupo juvenil. Esto se hace mediante ideas nuevas que creen interés en el joven y llamen su atención.

Nuestra juventud necesita ser escuchada con una mentalidad abierta.
Los cambios abruptos durante la juventud hacen de esta una época propia para el encerramiento y la rebeldía. Si nosotros destruimos los puentes de comunicación con nuestra juventud, lo más seguro es que los perderemos al mundo y sus placeres.

El líder juvenil debe ser consistente con las metas del ministerio en la iglesia local. Dichas metas deben ser transmitidas en forma de visión y hacer partícipes a cada miembro del grupo local para que sean de edificación a todos los miembros. La juventud necesita que su sentido de pertenencia sea motivado. Cuando el líder les hace partícipes de las metas en la iglesia local, les da sentido de pertenencia.

El líder juvenil maneja constructivamente los conflictos, mostrando que es paciente y alguien de quién se puede depender. Estas son características conciliatorias y muestran gran firmeza de carácter. Durante la época de la juventud, los conflictos personales e interpersonales están a la orden del día.

El joven busca desesperadamente entender los cambios repentinos en su humor. Esto requiere que el líder juvenil sea prudente en el manejo del uso de conflictos y pueda llevar al joven a resolver los mismos. Para lograr esto, la paciencia es necesaria. El pastor debe tener la seguridad de que cuando estos conflictos ocurran, el líder será alguien que representará dignamente los ideales cristianos. Aunque el pastor
no esté presente, el líder reconocerá su postura.

«Tomado del Consejero Bíblico http://www.luispalau.net, usado con permiso.»

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Ingrid San Martin

Ingrid San Martin

Editora general de la red PoderyGloria.