Dentro del hogar de la familia cristiana  existen algunos temas que son difíciles tratar. Un de ellos es las finanzas. ¿De que manera se debe distribuir el dinero?, ¿Qué cosas se deben comprara cada quincena?, ¿Qué cosas no son lo suficientemente importantes como para comprarlas en esta quincena? Estas y otras preguntas son muy comunes en los hogares. Ya sea que, sea un matrimonio con 25 años de casados o una pareja que recién empiezan su vida juntos. Casi todo nosotros necesitamos ayuda y orientación en esta área.

En este estudio veremos algunos principios que la Biblia nos enseña en cuanto al manejo adecuado de las finanzas.

En el libro de Proverbios encontramos ciertas directrices que nos pueden ser útiles para evaluar que cosas son importantes y cuales no al momento de gastar. En este estudio evaluando algunos pasajes que nos dictan en donde debemos invertir nuestro dinero.

1. Honrar a Dios con bienes (Pr 3:9–10.)

Lo primero que encontramos en le libro de Proverbios, que nos habla sobre las finanzas son estos dos pasajes los cuales dicen:

“Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto.”

Antes de entrara a examinar este pasaje será bueno reflexionar acerca que como inicia este pasaje. En el versículo 1 y 2 de Proverbios 3 leemos “Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán.”

Al leer Proverbios 3:9-10, comenta el autor, me sentí retado. Pero cuando regrese al versículo 1 y 2. Realmente fui conmovido. En alguna oportunidad yo pude compartir un tema que se enfocaba en Proverbios 3:9-10 y retaba a los jóvenes a darle a Dios lo que a Él le pertenecía. Pero al leer los vs. 1 y 2 me doy cuenta que esto no solo se trata de darle a Dios lo que le pertenece. Sino de que el ser obediente a estos mandatos producirá “largura de días y años de vida y paz.” Hago la salvedad que no deseo predicar compartir una teología de la prosperidad. Sin embargo, si me impresión; lo que el texto habla. Dando a mí pensar, una promesa que esta seguida por un mandato. Esto refiriéndome a los vs. 9 al 10. Partiendo de la promesa anterior estudiemos Proverbios 3:9-10.

“Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto.”

La palabra “bienes” es muy fácil de comprender pues este término se conoce y se utiliza en nuestra cultura. Sin embargo, la palabra “primicias” podría provocar algo de duda en cuanto a su significado. Como consecuencia se dirá que Primicias se refiere a la práctica de dar para el uso de Dios la primera y mejor porción de la cosecha (Deuteronomio 26.9–11).

Muchas personas le dan a Dios las sobras. Si pueden donar algo, lo hacen. Sin embargo, es mejor dar a Dios la primera parte de nuestras entradas. Esto demuestra que Dios, no las posesiones, tienen el primer lugar en nuestra vida y que nuestros recursos pertenecen a Él (solo somos administradores de los recursos de Dios). Dar primero a Dios nos ayuda a conquistar la ambición, administrar debidamente los recursos de Dios y nos abre la puerta para recibir sus bendiciones especiales.

Por consiguiente, la pareja debe cuidarse de no caer en la mentaría de la ambición que dice: que mientras más guarden mas tendrán. Hago la salvedad que el guarda dinero (ahorrar) no es mala. Lo que es malo es querré guardar lo que le pertenece a Dios (las primicias). Algunas parejas dicen. ¡No! la verdad; mejor demos el diezmo hasta fin de mes, cuando hayamos pagado todas nuestras cuentas.

Es gracioso: pero las parejas que opinan así. Muy probablemente a fin de mes no puedan dar nada. Como cristianos debemos tomar conciencia de que el darle a Dios las primicias es importante. ¿Por qué? Bueno, porque es algo que le pertenece.

Una ilustración de esto es algo que viví hace menos de un mes. El 24 y 25 de noviembre. Mi iglesia realizo un campamento de jóvenes.

Para enfocarnos en lo importante puedo decir que antes del campamento hicimos muchas veces las cuentas. Y el campamento siempre salía con deuda. Un día antes, hice por ultima vez las cuentas, y los resultados me dieron que tendríamos una deuda de más 2,000 Quetzales al finalizar el campamento.

Comparto esto porque uno mes antes del campamento una amiga la cual se llama Lourdes (ella era la encargada de las finanzas) sintió el deseo en su corazón de que como ministerio sembramos (diezmáramos). Cuando ella compartió su idea con los otros que estábamos encargados, nos pusimos de acuerdo y ese mismo domingo diezmamos la cantidad de 45 Q. Eso porque en el fondo del ministerio teníamos 450 Q.

Para no hacer larga la historia el día domingo 25 cuando termino el campamento. Tuvimos una ganancia de: 2,405 Q. alguien tal vez dirá. Bueno, de repente y hicieron mal las cuentas. La verdad: no lo creo.

Ese día vimos como El Señor multiplico 53 veces eso 45 Q. ¡Es muy importante el darle al Señor las primicias de nuestros frutos! Como dice el Pastor Jorge Hernández Toca. “Yo le doy a Dios con mi palita que es chiquita y el me da con su pala que es grande.”

Así que: “Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto.” Animo, a las parejas. Honremos a Jehová dándole lo que le pertenece. Honrémosle con nuestros bienes y nuestras primicias.

2. Se dadivoso con tu prójimo (Pr 3:27-28)

“No te niegues a hacer el bien a quien es debido, Cuando tuvieres poder para hacerlo. No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, Y mañana te daré, Cuando tienes contigo qué darle.”

¡Cuidado! No hay que irse a los extremos. Al hablar de ser dadivosos se podrá decir que se debe evaluar en que manera puedo ayudar a otros. Hay que esta consiente de que la Palabra de Dios NO manda a repartir todo lo que tengamos. Debemos dar a otros, pero también debemos ser buenos administradores de los recursos que el Señor nos ha encomendado.

La pareja debe tomar en consideración este principio. Y aplicarlo en su hogar. “Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos.”

Una forma que podría ser útil a la hora de dar a otros es que dentro de su presupuesto la pareja estime un cierto porcentaje mensual para ayudar a otros. Este porcentaje se puede destinar para ayudar a algún lugar que realice obras sociales en su comunidad, o para ayudar a un hermano de su iglesia, o a algún ministerio dentro de la iglesia.

En cuanto al porcentaje. Es importante expresar que deberá ser el que la pareja en mutuo acuerdo estime luego de haber buscado dirección en el Señor.

Ante todo se debe recordar lo que dice Proverbios 11:24 que: “El alma generosa será prosperada; Y el que saciare, él también será saciado.” También podemos leer como dice en La Biblia traducción en lenguaje actual “Quienes son generosos, reciben en abundancia; quienes ni sus deudas pagan, acaban en la miseria.”

Proverbios 19:17 dice: “A Jehová presta el que da al pobre, Y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar.” La Biblia Palabra de Dios para Todos en este mismo pasaje dice lo siguiente: “Ayudar al pobre es hacerle un préstamo al Señor; Dios mismo te recompensará.”

A demás Proverbios 22:9 dice “El ojo misericordioso será bendito, Porque dio de su pan al indigente.” La Biblia Las Américas lo traduce: “El generoso será bendito, porque da de su pan al pobre.”

Proverbios 28:27 “El que da al pobre no tendrá pobreza; Mas el que aparta sus ojos tendrá muchas maldiciones.”; La LBLA dice: “El que da al pobre no pasará necesidad, pero el que cierra sus ojos tendrá muchas maldiciones.”; Otra traducción la PDT dice: “El que ayude a los pobres siempre tendrá lo necesario; el que se niegue a ayudarlos pasará muchas dificultades.” Así que: Debemos ser generosos.

Conclusión

Al terminar este estudio es muy importante que se recapitulen eso dos puntos importantes que dictamos en cuanto a en donde deben invertir el dinero las familias cristianas:

§ Honrar a Dios con los bienes (Honrémosle con nuestras bienes y nuestras primicias)

§ Ser dadivoso con el prójimo (Debemos ser generosos).

Por otra parte, no quedando más que decir que: recordemos que la palabra de Dios es viva para quienes la oyen y la ponen en práctica. Bien lo dijo alguien alguna vez: “el mejor comentario de la Biblia es una persona que lo pone en práctica”. Así que animo.

Fuente: Vidaextrema.org

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