Pandita Ramabai nació en 1858 en la India, fue una reformadora social, erudita y traductora bíblica. Su padre era un sacerdote brahmán que pertenecía a la casta social más elevada de la India, y quien tras enviudar a los 44 años, se volvió a casar con una niña de apenas 9 años. Esta niña será la madre de Pandita.

Pandita recibió una esmerada educación y sabía de memoria textos religiosos y filosóficos sánscritos. Al realizar un viaje de peregrinación por santuarios y templos vio el sufrimiento de las niñas-viudas, de las mujeres que eran sacrificadas junto a sus maridos muertos, que eran víctimas de un sistema religioso y cultural donde no tenían valor alguno.

Cuando vio morir a sus padres y a su hermana mayor de hambre, las creencias religiosas que le había inculcado su padre, se derrumbaron. En 1878 llegó a Calcuta, donde dio conferencia en sánscrito y los brahmanes bengalíes la nombraron Pandita, que significa “Docta” (erudita), siendo la primera mujer en la India con ese título. Es en esta ciudad donde oyó hablar de Cristo y sus enseñanzas,

Viajó a Inglaterra en 1883 invitada por la Iglesia Anglicana de Wantage y más tarde a Estados Unidos, donde dio conferencias sobre la condición de la mujer en la India. Fundó en 1889 Sharada Sadan, un refugio para mujeres viudas y huérfanas y pronto otro refugio la Misión Mukti, donde plantó árboles frutales, hortalizas y cavó pozos, de los cuales extraía abundante agua. Cuando se declaró el hambre en la India central en 1896 , Pandita recorría las zonas afectadas por la hambruna recogiendo viudas jóvenes y niñas, trayéndolas a Mukti, donde las proveía de alimentos, ropa, educación y capacitación en oficios y al mismo tiempo, les hablaba de Cristo.

Su fe en la oración era tan grande que clamaba a Dios por un avivamiento y porque muchas mujeres cristianas indias fueran llenas del Espíritu Santo, lo que aconteció en 1905. Así estas mujeres empezaron a esparcir el evangelio por toda la India. A pesar de las amenazas de sus antiguos amigos brahmanes, Dios siempre respondió a sus oraciones y su obra nunca se vino abajo: “Ningún arma forjada contra tí prosperará”

Pandita se incorporó a movimientos internacionales dedicados a la santidad, alabanza, adoración y misiones, especialmente la Alianza Cristiana y Misionera. Durante sus últimos 15 años se dedicó a la ardua tarea de traducir la Biblia al marathi, la lengua más hablada de la India.

Pandita Ramabai, llamada la madre del movimiento pentecostal en la India, murió en 1922, después de haber terminado la traducción de la Biblia marathi.

Fuente: mujeresquehacenlahistoria.blogspot.com

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